Supersociedades dice que costo se recupera en competitividad. Andi pide unificación tributaria
Desde hace cinco años, tras la expedición de la ley que obliga a todas las empresas (grandes, pequeñas, medianas y hasta pequeños negocios) a la aplicación de las Normas Internacionales de Información Financiera (Niif), empresarios del país dicen estar padeciendo.
Este sistema, que proporciona mayor información contable de las empresas al público, sobre todo a los inversionistas, empezó a ser clave después de la firma del tratado de libre comercio con Estados Unidos, pues obligó a la economía nacional a adaptarse a las nuevas reglas, y equipara las Niif con el inglés de la contabilidad por ser un lenguaje común.
Sin embargo, las dificultades en la ejecución de las Niif en el país no han sido pocas y su implementación está lenta. Inclusive firmas y personas han optado por los dos sistemas, lo que duplica costos y esfuerzos.
Erick Rincón Cárdenas, gerente de soluciones de información de Legis, sostiene que la puesta en marcha ha significado un esfuerzo en materia de recursos humanos, tecnológicos y financieros.
“El hecho de que el Gobierno haya decidido que para las remisiones que hacen las normas tributarias a las contables se siga utilizando el marco anterior al de las Niif por cuatro años (hasta el 2018 para grupos 1 y 3, y hasta el 2019 para el grupo 2), y para propósitos financieros se deban aplicar las Niif, hace que las empresas tengan que llevar contabilidad para doble propósito”, asegura.
El experto atribuye las dificultades presentadas en la aplicación de la norma a la falta de compromiso de administraciones de empresas para entender y ponerla en marcha, como un proyecto con impactos en la situación financiera y en la forma del direccionamiento de los negocios.
Igualmente, dice que ciertas compañías la han asumido como un deber específico del contador. “Las Niif deben ser un proyecto de empresa, planeado y ejecutado con los debidos seguimiento y control. Esto hace que sea más fácil de asimilar e implementar”.
Otra causa de los inconvenientes que amargan a los empresarios es que “no hay un claro entendimiento por parte de empresarios y contadores”, dice Rincón.
No hay dobles
Entre tanto, el superintendente de Sociedades, Francisco Reyes, si bien reconoce que un buen número de empresas está usando la vieja contabilidad y la nueva a la vez, considera que es un fenómeno transitorio y apuesta por el archivo rápido el viejo sistema.
El funcionario indicó que la Superintendencia, en la pasada recepción de balances financieros de unas 20.000 empresas, habilitó una plataforma que permite la transmisión vía módem de las Niif.
“Como toda transacción, tiene complejidades, sobre todo técnicas, pero cuando ya una compañía esté sobre el nuevo sistema va a notar la ventaja de hacer reportes contables comparables con los de empresas de otros países del mundo”, agrega el funcionario.
Paralelamente, considera que las antiguas normas de presentación de las cifras era obsoleta para el nuevo entorno mundial.
Otras ventajas
La consolidación de información financiera entre sociedades matrices y filiales sería otra de las ventajas de las Niif. Esto permitiría medir con mayor certeza el impacto de las utilidades o pérdidas de las segundas sobre las primeras.
“Los métodos de consolidación cambian porque antes eran con base en la relación patrimonial y ahora son más realistas, pues reflejan el impacto del estado de resultados frente a la matriz que controla dicha compañía”, agrega Reyes.
Sobre la queja de los empresarios acerca del alto costo de migrar a las Niif, el funcionario expresa que “dicho costo luego se recupera, porque el mejoramiento en la revelación de información con las Niif va a generar ventajas competitivas porque produce mejor calidad de la información contable, y eso facilita negocios como las fusiones y las ventas. Es decir, son cifras reales y homogéneas”.
Para el Superintendente, los argumentos de los empresarios para la no aplicación de las Niif son una disculpa que no se justifica, debido a que “hubo un periodo de adaptación desde el 2009. No se hizo precipitadamente. Las compañías tuvieron tiempo de prepararse”.
Por su parte, Manuel Guillermo Escobar, de North Management, dijo que, aunque es una necesidad, en Colombia se están usando las Niif tímidamente. “En financiación de vías de cuarta generación, los organismos multilaterales de crédito las exigen desde el estudio de las solicitudes de financiamiento”.
En su opinión, las que están haciendo mejor la tarea son las grandes empresas y, principalmente, aquellas que tienen exigencias de gobierno corporativo y las inscritas en bolsa.
El experto atribuye la lentitud en asimilar las Niif a que las empresas consideran que todo cambio contable implica obligaciones tributarias.
“Eso hace que piensen más en cuánto les tocará pagar en impuestos, y no en los ingresos adicionales que esto les puede ocasionar. Y se les olvida que en estos momentos, y por 4 años más, esa información no se va a utilizar para pagar impuestos”, concluye.
Costos a cargo
Álvaro Arévalo, contador profesional, dice que algunas compañías han dejado que el costo de la migración a las Niif lo asuman los contadores y los auxiliares.
“Se debe incurrir en costos de capacitación, de programación del sistema contable y de consultoría profesional”, dice.
“Algunos profesionales de la contabilidad han salido de las facultades sin la formación pertinente, pues quizá no se ajustaron los programas académicos con el suficiente tiempo. Y a los contadores antiguos les ha costado salir de los anteriores conceptos para aprender los nuevos”, sostiene Arévalo.
El gremio de empresarios Andi solicita en un documento sobre recomendaciones para la competitividad de la industria nacional, el cual presenta hoy en sociedad en Bogotá, definir en la propuesta reforma tributaria estructural, la unificación de las diferentes normas impositivas tras la vigencia de las Niif. Esto toda vez que hasta 2018 (2019 para las empresas del grupo II), se seguirán rigiendo por el Decreto 2649 de 1993.
Este decreto es la ´madre´ de lo contable en el país y exige requisitos, entre otros, como el balance, general, el estado de resultados y el estado de cambios en el patrimonio.
La propuesta de Andi entonces es tomar lo mejor del estatuto, el decreto y las normas internacionales, y eliminar todas aquellas que generan subjetividad.









